Última Actualización: 15 diciembre 2018
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La mejor religión es la que tu profeses

Por Roberto López Barradas

El tema de la religión, sin duda es uno de los temas en los que no hay consenso entre las personas, algunas profesan una religión con más devoción, pasión, amor y disciplina que otras, por lo que en ocasiones, se convierte en una polémica aceptar cuál es la mejor, siendo las personas que no profesan alguna, las más que atacan a cualquiera.
Religión, según el diccionario y Wikipedia es: “Conjunto de creencias religiosas, de normas de comportamiento y de ceremonias de oración o sacrificio que son propias de un determinado grupo humano y con las que el hombre reconoce una relación con la divinidad (un Dios o varios dioses). La palabra religión se utiliza en algunas ocasiones como sinónimo de fe, sistema de creencias o a veces un conjunto de deberes.”
Constantemente las personas tenemos la errónea idea, de que sólo en la iglesia se debe ser buena persona, que al entrar en ese edificio, se debe guardar la compostura, ser servicial, ayudar a los demás, y que fuera de él, ya no es tan obligatorio o necesario, como si sólo ese lugar fuera sagrado y los demás no. Pues déjeme, decirle, que el asistir a una iglesia no es garantía de una vida ordenada, en santidad, o de un cambio en ella.
En la mayoría de las religiones, encontraremos personas que son de una manera al interior de su iglesia y, ser de otra forma distinta fuera de ella, como si no hubiera congruencia entre lo que se predica y lo que se hace. Por ejemplo, las personas que mienten con facilidad, las que son muy sociables y serviciales dentro de su iglesia, pero en la calle no le ayudan a nadie, no le hablan a sus vecinos, algunos hasta dentro de su misma iglesia, no les interesa saludar a los demás. Otro ejemplo son las personas, que dentro de la iglesia hablan correctamente, pero fuera de ella dicen malas palabras; o las que se embriagan el sábado, pero el domingo se sientan en primera fila.
No se puede decir con seguridad, cual es la mejor religión o cual es la peor, porque en cualquiera a la que volteemos, encontraremos, personas buenas y personas malas, obras buenas obras malas, actitudes buenas actitudes malas. Inclusive, encontraremos buenas personas, que no tienen la costumbre o el hábito de ir a la iglesia, pero tienen más fe, obras de caridad, que muchos otros. Hace unos días un amigo me dijo una frase que me gustó “la mejor religión es la que tu profeses, pero que lo creas en realidad y vivir conforme a ella”.
Todos necesitamos tener fe, una fe viva, creer que hay un Dios que tiene el control de todo, de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestro trabajo, de nuestras finanzas. Que nada es casualidad en este mundo, mucho menos en nuestra vida. El tiempo en el que nos tocó vivir, la familia que tenemos, el trabajo, los dones, los talentos que nos han sido dados, los cuales debemos poner al servicio de los demás, en un propósito divino para nuestra vida. Como lo dice el autor Rick Warren en su libro “Una vida con propósito” todos somos creaciones o seres humanos únicos, con dones, talentos y carencias específicos, por lo que es nuestra obligación descubrir cuál es propósito para el que nos fueron dados, porque si no lo hacemos, entonces no estamos viviendo, estamos sobreviviendo.
En el libro de la primera carta a los Corintios capítulo 12 versículo 7 dice: “Pero a cada uno es dada la manifestación del Espíritu para provecho”. Hay muchas maneras de servir tanto en la iglesia como fuera de ella, día a día: Tiene bolígrafo – escriba; tiene teléfono – llame; tiene deseo o anhelo de ir – venga o vaya; tiene auto – tráigalo; tiene dinero – done; tiene voz – cante; tiene preocupación – ore; tiene amor – alabe; tiene dones – sirva.

Opinión16:33 Hrs13/noviembre/2018Vistas: 51