Última Actualización: 24 abril 2019
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COLUMNA: DE FACHADAS FLORIDAS

Rosas, las más hermosas

Nora Guerre
Para doña Emma, con amor

Mi primera experiencia en cuanto a la duración que un arreglo de rosas rojas podría alcanzar, fue con Doña Emma, Emmita para sus compañeras de trabajo y ‘abue’ o abuela para mis hijas. Ese arreglo se lo envié en un cumpleaños, cuando iniciaba mi negocio de floristería, que tuve por 22 años.
Pasado un mes, cuando volví a visitarla, encontré que el arreglo estaba intacto, fresco, como del día anterior. A mi pregunta expresa de qué le había puesto me respondió: “Nada, y no se le ha caído ni una solo pétalo”, me respondió. Cabe aclarar que eso sucedió en el Xalapa de hace casi 30 años y en el mes de mayo. Alguna magia, pensé y no estaba equivocada. Era la magia de la bonhomía, la amabilidad, la cortesía, la prudencia, la bondad y de su actitud positiva ante los vaivenes de la vida. ¡Vamos, de la buena vibra! Doña Emma es una mujer muy hermosa, elegante, pulcra y hacedora de milagros. Por ello, ahora está rodeada del amor que le corresponden todos y cada uno de los miembros de su familia y de aquellos con quienes trató.
Una persona como ella no podría menos que tener un jardín. Un pequeño jardín al frente de su casa, donde las plantas, alrededor de una pequeña fuente, gozaran de sus cuidados y ahora, de otros miembros del clan. “Mis flores, rieguen mis flores”, parece que la escucho decir. Y las rosas, sus preferidas.
Y me pregunto, ¿qué es lo que hace que esta especie de las rosáceas, que nacen en modestos arbustos produzca las flores preferidas de la humanidad?
¿Será su aroma fresco, dulce y delicado?, ¿será la disposición perfecta de sus pétalos?, ¿serán sus colores infinitos, ya firmes, ya jaspeados, ya combinados?, ¿o su textura lisa, llana, sin aspereza?, ¿o acaso serán sus espinas por las que no sólo respira sino que le ayudan a protegerse de los intrusos? ¿Que será, será…?
Lo que sí puedo decirle es que, en mi experiencia como florista, supe que la rosa es la flor más vendida, preferida y exigida en nuestro entorno, sobre todo en los días 14 de febrero y 10 de mayo. Aún cuando no está determinado su lugar de origen, sí se documenta que en la China imperial se comenzó a cultivar y que, en culturas tan antiguas como la egipcia, la hindú y la griega, a la rosa se le respetaba y trataba con dignidad, relacionándola, incluso con el amor y la belleza.
También la historia registra que, en la antigua Constantinopla, un lenguaje incluía a las rosas, hasta en situaciones de tipo político. A partir de esa época y de su derrama en el mundo, las rosas continuaron su trayecto por Europa y llegaron a nosotros y a nuestros tiempos habiendo adquirido la cualidad de mensajeras, partiendo de su color: rojo: amor y pasión, amarillo: amistad o desagravio; blanca: pureza, inocencia; rosa sonia: amistad, estar juntos; rosada felicidad, dulzura, armonía; amarilla: alegría, amistad, celos; color naranja: el deseo de estar juntos; y así, los mensajes pueden ser tan variados como los colores de la paleta del más versátil pintor.
Y las espinas en realidad, no son para pinchar a quienes las cortan, porque quienes lo hacen, sólo desean retener un poco de su belleza, de su aroma, de su magia. Las espinas no son tampoco para ahuyentar a los insectos, pues ellos sólo liban sus néctares. Más bien, sus espinas les permiten ahuyentar a las aves y pequeños mamíferos, que sí pueden dañarlas.
De modo que las rosas son gloriosas. Mensajeras de emociones y sentimientos; testigos de momentos y eventos significativos; dignas representantes de la belleza, el aroma y el color. Y hoy, mensajeras de mis mejores deseos por la pronta y total recuperación de la salud y bienestar de mi querida señora Emma. xalapaflorida@hotmail.com

Opinión13:07 Hrs17/marzo/2019Vistas: 72