Última Actualización: 15 diciembre 2018
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COLUMNA: CAMALEÓN

Un primer balance del gobierno yunista

Miguel Ángel Yunes Linares no concluye su periodo de gobierno de la manera que todo político desea, con honores y reconocimiento público tras haber cumplido con éxito la encomienda conferida. “Siempre quise ser gobernador” le escuchamos decir eufórico de alegría cuando se anunció su triunfo electoral, era la imagen del éxito, bien ganado, su bono democrático era inherente a la exigencia de la población veracruzana de poner orden al caos heredado en materia financiera y de inseguridad pública, principalmente. Como un bólido el tiempo ha transcurrido, por lo cual ya es posible procesar una evaluación sobre el transcurrir de Miguel Yunes Linares como gobernador de Veracruz.
Para analizar el resultado de un gobierno constitucionalmente establecido para un periodo de dos años no es juicioso recurrir a los criterios disponibles para uno de seis años, pues por obvias razones la temporalidad altera el escenario. No ha faltado quien compare esta duración de gobierno con la permanencia en el cargo de Fernando Gutiérrez Barrios, que electo para seis años estuvo solo dos porque fue invitado por el presidente entrante, Salinas de Gortari (1988-1994), para desempeñarse en la Secretaría de Gobernación. Son dos medidas muy diferentes.
Cuando Gutiérrez Barrios deja el cargo, plumas apologéticas se encargaron de enaltecerlo como “el mejor gobernador de Veracruz”, pero en la realidad nada sostiene esa tesis, si aceptamos como parámetro los resultados materiales de esa gestión: carretera a Alto Lucero e inicios del actual Hospital Rafael Lucio, sin duda notables y debe reconocerse la eficiencia con la cual menguó los índices de inseguridad en la entidad, sin embargo, aquello del “mejor gobernador” no compagina con la “verdad histórica”, porque sin duda otra hubiera sido la versión si en vez de caminar a Gobernación, el destino lo hubiera conducido a su casa. Obviamente, no intentamos regatearle a Gutiérrez Barrios los méritos que se le atribuyen, porque finalmente solo se establece la referencia para enfatizar que no es lo mismo programar para seis años que para dos.
En el caso de Miguel Ángel Yunes Linares sus propuestas fueron muy claras: atender con urgencia la problemática financiera que heredaba y reducir los índices de inseguridad pública, “sé cómo hacerlo”, dijo, y le creímos. Pero dos años después estos expedientes son renglones no escritos, quedaron incumplidos, defraudó las esperanzas de la población veracruzana porque a su vez deja a su sucesor, casi intactas, ambas problemáticas, o, mejor, acrecentadas porque ahora la deuda pública es mayor y la inseguridad revela índices de proporciones mayúsculas.
Ni perdón ni olvido, fue la divisa. Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador de Veracruz, metió a la cárcel a algunos de los cómplices de Duarte de Ochoa, y nadie podría dejar de reconocer su aportación para que éste fuera encarcelado, a pesar de sus fuertes complicidades con el gobierno federal saliente. Sin embargo, otros pájaros de cuenta “evadieron” la persecución, los por qué alimentan las sospechas de un “vómito negro” a cambio de libertad, o, también, arreglos de subyacente complicidad política en pos de proyectos transexenales. Si esto último es o no cierto las investigaciones de la autoridad entrante debieran dilucidarlo, salvo que el manto de la impunidad esté tejido por connubios electorales y cobije a los trúhanes a través de inconfesables intercambios de apoyo económico a cambio de protección u omisión de acciones.
Navegan en el limbo de la sospecha, los casos del ex contralor de Duarte, García Guzmán, Sandoval, Bustos, Benítez, del Castillo, De Antes, Carlos Aguirre, etc., toda una legión de presuntos culpables del atraco a Veracruz que siguen gozando de cabal libertad.
Obra pública sí deja Yunes Linares, concluyó el libramiento de Cardel, revistió con cemento la carretera a Coatepec, construyó algunos puentes y dio mantenimiento a otros, en uno de los cuales, por cierto, pronto salieron a relucir los “vicios ocultos”. Y de estos vicios se encontraron otros, como en el quirófano del hospital civil de Xalapa, cuya remodelación estuvo a cargo de una constructora todóloga, sin especialidad en hospitales, cuyo pecado menor fue el olvido de colocar la lámpara sobre la plancha de cirugías y no a dos metros de distancia. Eso no es amnesia ligera. Por cierto, el sector salud si recibió atención en obra pública, pero su área administrativa tendrá que explicar algunos “detalles” de la misma, lo mismo en lo referente a la compra de medicamentos.
¿Qué deja Yunes Linares a los veracruzanos? Un campo abandonado, o más abandonado; una deuda pública sustancialmente acrecida; una economía estatal sin estímulos de crecimiento, la inseguridad pública al tope, señalada con índice de fuego por los elevados índices delincuenciales. Si hubo prácticas de corrupción no pasará mucho tiempo para saberlo, pero lo irrebatible es el encono político que Yunes Linares deja a su paso por el gobierno estatal, manifestado por sus encontronazos con su sucesor en el cargo, una circunstancia cuya raíz encuentra constancia en la actitud retadora que mantuvo durante la campaña electoral contra quien será presidente de México a partir del 1 de diciembre próximo. Allí se configura todo un catálogo de expedientes, de cuyas consecuencias nadie arrienda buenas consecuencias.
Queda para el análisis político despejar la incógnita: ¿por qué Yunes Linares no empeñó todo su esfuerzo en combatir a la delincuencia en Veracruz? ¿Hasta qué grado le afectó privilegiar la sucesión de gobierno con tonos de absolutismo hereditario en demérito de un buen gobierno? Con frecuencia se asegura que lo obvio resulta invisible, por cuanto a que las respuestas pudieran estar a la vista, sin embargo, como en política no todo lo que se ve resulta ser, y la especulación sustituye reiteradamente a la verdad, lo mejor es aguardar lo que saldrá a flote en cuanto el nuevo gobierno asuma funciones, entonces habrá material suficiente para obtener respuestas firmes. Poco vivirá quien no lo vea.
alfredobielmav@hotmail.com
15- noviembre-2018

Opinión18:53 Hrs16/noviembre/2018Vistas: 52