Última Actualización: 17 agosto 2018
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Camaleón

¿Corrupción, o involución política?

Alfredo Bielma V

La transición política en México es ya de larga duración si nos atenemos a los acontecimientos, a la conducta y actitud de la clase política, al derrotero de los Partidos, a las acciones de gobierno y elites politicas, a las candidaturas a cargos de elección popular, y nos remontamos a la década de los 90 del siglo XX mexicano, aquella de la transición democrática, de la creación del órgano electoral que vino a sustituir el viejo formato de intervención y control del gobierno en procesos electorales, de partidos de oposición (PAN, PRD) buscando aperturar los caminos hacia la alternancia, sobre la cual la elección federal de 1997 fue un presagio porque el PRI perdió la hegemonía en el Congreso federal y un partido de izquierda, el PRD, logró el mayor número de diputados. De allí que en 2000 todo presumía la competencia entre el PRI y la izquierda, pero el golpe llegó por la derecha. Ese episodio podemos clasificarlo como signo de evolución política

La geometría-derecha-centro-izquierda- se podía vislumbrar todavía en la década finisecular, ¡cómo han cambiado los tiempos! Porque si ese escenario de antaño pregonaba avances políticos, los indicios de hogaño son signos de involución y de corrupción política, salvo que se haga realidad aquello de que después de la tormenta sale el sol.

No es por nostalgia que nos retrotraemos al pasado inmediato, sino porque sirve como punto de apoyo para explicarnos el presente, al menos para conocer qué se hizo mal en el camino para llegar al grado de corrupción política que se observa en la actualidad. Mucho de aquel movimiento para la democracia es debido a la intensa actividad de loa Partidos Políticos, entidades a las que el enfoque sociológico consideraba como un reflejo del acontecer social y metodológicamente eran una variable dependiente, pero está comprobado que su influencia sobre el acontecer político ha determinado cambios sustantivos en el sistema, y por tal efecto el enfoque racionalista los ubica como fuerza influyente en la configuración del nuevo sistema político. Los partidos, sus dirigencias, las elites políticas han marcado el retroceso y el avance en el proceso de una transición política ya acreditada, y por tal es un hecho que está bien ganada la concepción de los partidos como variable independiente.

Sin embargo, se vislumbran preocupantes indicios de involución política. Ya no más doctrina en el PAN, la ideología ha caído en desuso; ya no más categoría de izquierda para el PRD, cuyos bandazos para sobrevivir lo tienen al borde de convertirlo en simple entelequia. No hay proyectos, solo ambición de poder; conseguir el poder por el poder, al margen de consideraciones ideológicas o programáticas, tal está vigente en el PRI, en el PAN, en el PRD, en Morena, y por supuesto en los partidos satélites cuya angustia por sobrevivir los conduce a alianzas inconcebibles hace apenas unos años.

Los hechos dan constancia de la corrupción política en México, porque para hacerse de una parcela de poder no figura entre los propósitos la intención de trabajar por el bienestar colectivo, sino mantener o adquirir canonjías personales y de grupo.

No son pocos los casos que transparentan el grado de perversión política a que hemos llegado, se encuentran por doquier. Obviamente se atenúa el fenómeno y se acude al revestimiento que denominan como “pragmatismo”, un concepto que tampoco se ha librado de la deformación que caracteriza a los tiempos políticos de México. Porque “pragmatismo” le llaman a la alianza entre la “Derecha” (PAN) con “la izquierda” (PRD) y ya en esa lógica en el “centro” estaría MC. O la “izquierda” (Morena y PT) con la “derecha” (PES), todos persiguiendo hacerse del poder, cualesquiera que sean sus designios.

¿Cuál calificativo se pudiera aplicar a la postulación del ex gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, a la alcaldía de Morelia, a la cual ya ha gobernado en cuatro ocasiones vía PRI?, pero ahora lo postulan el PES y el Partido del Trabajo (López Obrador, voltea para otro lado), a pesar de los antecedentes de Vallejo Figueroa, como bien lo documenta el columnista Héctor de Mauleón: su gobierno estuvo infiltrado por Los Templarios, su Secretario de Gobierno, Jesús Reyna García, está preso por vínculos con grupos delincuenciales. Pero el purista de antaño, Andrés Manuel López Obrador, expresa que no lo consultaron para esa postulación ¿usted le cree?

Es manifiesto que Andrés Manuel ha aprendido la lección luego de dos descalabros electorales, y esta vez ha estructurado un Movimiento enfundado en la tipología de Partido Político, a la usanza del Movimiento Democrático Brasileño de Lula Da Silva (circunstancias de por medio); ya no rechaza, recibe todo lo que se le acerca, desde una panista recalcitrante, hasta familiares de Elba Esther Gordillo, Nieto y Yerno, esos con los cuales no quiso ir ni a la esquina en 2006. Con báculo y agua bendita exorciza y da la bienvenida al adversario de antaño, así sea quien implementó desde el PAN la campaña en su contra tachándolo de ser un “peligro para México”.

Sin embargo, debemos reconocer que MORENA es el fenómeno político de actualidad; la prolongada campaña de proselitismo de Andrés Manuel López Obrador por todo el territorio nacional y la organización de un Movimiento con estructura partidista, acompañada del activismo político de actores probadamente experimentados en lides electorales le han convertido en punto de atracción de un gran sector de ciudadanos. El enojo social, las condiciones de pobreza en que se encuentra más de la mitad de la población le concede a MORENA una posición de privilegio en las encuestas del momento. La suma indiscriminada de adhesiones, el desgaste del PRI-Gobierno devenido por el ejercicio del poder y la división en el PAN colocan a Morena, en estos momentos, en la cúspide de la pirámide de percepción favorable. Pero faltan casi cinco meses para la jornada electoral y todo puede cambiar, ya veremos hasta qué grado, porque de prófugos de partido, trapecistas, chapulines, o más elegantemente, “pragmáticos”, está colmada la viña del señor.

alfredobielmav@hotmail.com

Opinión20:10 Hrs10/febrero/2018Vistas: 131